CONGESTION PULMONAR CON DERRAME

PLEURAL Y PERICARDITIS COMO EXPRESION

AGUDA DE PREDOMINANCIA DEL MIASMA

SIFILITICO



CASO CLINICO AGUDO



SUMMARY:

An acute case of lung congestion with pleural effusion and pericarditis taking into account a new model of Miasmatic Hierarchy adapted to acute cases and irreversible or lesional chronic cases, in which the nosologic diagnosis and its repertorial correspondence as well as the correct translation of the patient's symptoms in connection to the repertoire are given great importance.  

RESUMEN:

Se presenta un caso agudo de congestión pulmonar con derrame pleural y pericarditis, teniendo en cuenta un nuevo modelo de Jerarquización Miasmática adaptada a los casos agudos y lesionales crónicos irreversibles, donde se da gran importancia al diagnóstico nosológico y su correspondencia repertorial y a la correcta traducción de los síntomas del paciente en relación al repertorio.

 

DESARROLLO EVOLUTIVO: Angel G. , paciente de 60 años, comienza el 23 de Julio de 1985 con dolores en medio del tórax, muy intensos, que a veces empeoraban acostado del lado izquierdo. Como antecedentes había sufrido hacía 1 año de infarto de miocardio y pericarditis quedando con insuficiencia cardíaca leve que es tratada por su cardiólogo con digitálicos. Padece de agrandamiento cardíaco global y de los grandes vasos del tórax y Angor Pectoris intermitente. Debido a estos antecedentes, el colega que fue llamado a la consulta, le solicita diversos análisis que arrojan los siguientes resultados:

25-07-85:

  • Transaminasa Glutámico Pirúvica: 10 U.I./L.  (Valor Normal hasta 18 U.I./L.
  • Transaminasa Glutámico Oxalacética: 12 U.I./L.  (Valor Normal hasta 20 U.I./L.)
  • Colesterolemia: 209 mg.%.  (Valor Normal 30 a 170 mg.%. método de Trinder)
  • Glucemia 103 mg.%. - Trigliceridemia: 50 mg.%. (V.N. 30 a 170 mg.%.)

El paciente comienza con ligera febrícula (37,5) y con incesante tos seca, contínua, sin mayores características, inapetencia, astenia, y marcada pérdida de peso. El clínico que sigue el caso solicita radiografías de tórax.

El día 26-7-85 se repite el enzimograma cardíaco:

  • G. O. T. : 10 U.I./L. ;
  • G. P. T. : 13 U.I./L.

El electrocardiograma no muestra alteraciones agudas. Persiste el mismo cuadro clínico, dolores pre-esternales más marcados.

Las radiografías de tórax del
30-7-85, muestran: agrandamiento global de la silueta cardíaca y grandes vasos (crónico), hilios pulmonares marcados, trama broncovascular marcada. Clínicamente no se podía hacer un diagnóstico exacto pues lo único que se percibía eran rales difusos en bases pulmonares.

Pasan los días y aparece más fiebre sobre todo nocturna, con gran transpiración (debía cambiar las ropas interiores tres veces por noche), picos febriles nocturnos de hasta 38,5ºC (axilar), calor en todo el cuerpo, deseos de descubrirse, sobre todo los pies, a veces mucha frialdad con deseo de taparse, no había más sed que la habitual, mucho decaimiento y pérdida de peso. Después de transpirar se sentía igual. No había escalofríos. Clínicamente no se registraban datos de importancia diagnóstica. Deseaba intensamente bebidas frías. Tos contínua e incesante (de día).

05-08-85: Hemocultivo: Negativo.
  • Eritrosedimentación 1era. hora: 54 mm.,
  • G.R.: 3.950.000,
  • G.B.: 15.700, N.S.: 82%, E.: 1%, L.: 15%, M.: 2%.

La telerradiografía de tórax muestra una congestión pulmonar de base izquierda, y desaparición del seno costodiafragmático izquierdo. Agrandamiento global de la silueta cardíaca y grandes vasos. Cuadro clínico igual. El médico de cabecera le indica antibióticos (derivados penicilínicos) durante 10 días, diagnosticando congestión de base izquierda con derrame pleural de etiología infecciosa.

14-08-95: Después de 10 días de antibióticos el paciente está empeorado, muy adelgazado y con el mismo cuadro clínico relatado. Decide consultar con un neumonólogo y se realiza nueva telerradiografía de tórax, donde se observa derrame pleural de base izquierda, con semiología correspondiente positiva.

El paciente el mismo día, solicita mi atención. Ante la persistencia de intensos dolores en zona media del tórax que no coinciden con la pleuresía, se decide investigar a fondo el diagnóstico nosológico. Repertorizo el paciente el cual me refiere que durante los momentos de frialdad sentía una extraña sensación  de calor en el rostro. Tomo y jerarquizo los siguientes síntomas de acuerdo a un criterio personal de jerarquización miasmática para los casos agudos o crónicos lesionales, que por supuesto difiere del esquema clásico:

A) Causalidad biopatográfica desencadenante.
B) Diagnóstico nosológico clásico, adaptado a la terminología repertorial.
C) Idem al punto B), modalizado según el esquema de Hering: localización, modalidad, sensaciones y concomitantes.
D) Sintomas mentales nuevos, en relación a la expresión miasmática actual (prescindir de los de fondo).
E) Síntomas mentales antiguos, exacerbados. .
F) Síntomas generales nuevos, en relación a la expresión miasmàtica actual (prescindir de los de fondo).
G) Síntomas generales antiguos exacerbados.
H) Síntomas particulares antiguos exacerbados.
Dejo totalmente de lado los síntomas de fondo del paciente, excepto que estén exacerbados (puntos E, G y H).

 

Repertorizo los siguientes síntomas: (Entre paréntesis, la página y columna del Repertorio de Eizayaga).

A) CAUSALIDAD: No existió

B) DIAGNOSTICO NOSOLOGICO ADAPTADO A LA TERMINOLOGIA REPERTORIAL:

  • S#1 Congestión Pulmonar (520-1).
  • S#2 Pleuresía (542-2 , Inflamación de pleura) (Exudado) .

C) DIAGNOSTICO NOSOLOGICO MODALIZADO , SEGUN EL ESQUEMA DE HERING:

  • S#3 Dolor en el pecho (522-3).
  • S#4 Tos seca (506-1).
  • S#5 Tos persistente (504-3).
  • S#6 Tos constante (495-2).
  • S#7 Sensación de calor en el rostro (247-2).

D) SINTOMAS MENTALES NUEVOS: No existen.

E) SINTOMAS MENTALES ANTIGUOS EXACERBADOS O DISMINUIDOS: No existen.

F) SINTOMAS GENERALES NUEVOS:

  • S#8 Fiebre a la noche (772-2).
  • S#9 Fiebre a la noche con transpiración (772-2).
  • S#10 Fiebre HECTICA (776-3): cursa con adelgazamiento y debilidad, semejante a la tuberculosis.
  • S#11 Transpiración profusa de noche (785-1).
  • S#12 Transpiración que no alivia (854-1). Este último síntoma está mejor explicado en Generalidades de Barthel donde dice que la transpiración no trae ningún alivio (492-Barthel, Generalidades).
  • S#13 Agravación por las ropas de la cama (814-3, Caliente cama agrava). Deseaba descubrirse a la noche y sacaba los pies, pero el calor era en todo el cuerpo, aún con poca fiebre.
  • S#14 Deseos de bebidas frías (322-3). (No había franca sed, sino el deseo de beber cosas frías). Cabe mencionar aquí la poca temperatura del proceso infeccioso, llegó como máximo a 38,5ºC. Esta característica de la fiebre no figura en el repertorio, pero sí está el síntoma opuesto, que es fiebre alta, y significa 39ºC (axilar) o más y se busca como calor febril intenso (777-1). Todos los procesos con 39ºC. o más, encontrarán su remedio en esta rúbrica (lo que no significa que los medicamentos de esa rúbrica no puedan curar un proceso con menos de 39ºC.). Esto nos permite inferir que el medicamento curativo en este caso, tiene probabilidades de no estar en ésta rúbrica, que corresponde a medicamentos de fiebre muy alta.

G) SINTOMAS GENERALES ANTIGUOS EXACERBADOS O DISMINUIDOS: No hubo datos.

H) SINTOMAS PARTICULARES ANTIGUOS EXACERBADOS: No hubo datos.

La repertorización muestra lo siguiente:

 

El único remedio que cubre todo es Mercurius, el cual comencé a administrar el 14-08-85, 10 glóbulos 4 veces por día en potencia 30.

Cabe mencionar que analizando los diez primeros medicamentos que salen por repertorización, no elegí a Phos. por faltarle la Sensación de calor en el rostro (S#3), concomitante importantísimo, y la tos persistente (de larga data). Tampoco elegí a Sulphur por el mismo discernimiento que en Phos. A Bell. le faltaba la Transpiración profusa de noche (S#12), la Fiebre Héctica (S#10) y la Agravación por el calor de la cama (S#13), tres importantes y característicos síntomas.  

15-08-85: Gran mejoría general. Paró la transpiración y fiebre nocturna desde el primer día de la medicación.

Más animado, con más vitalidad. Menos tos. Menos dolores pre-esternales. Mantengo la medicación.
 

16-08-85: Evolución favorable. Sin fiebre. Casi sin tos. Persisten dolores en el tórax, aunque muy disminuídos. Mantengo igual medicación.

Exámenes complementarios:

  • G.R.: 4.100.000,
  • G.B.: 15.800, N.S.: 75%, E.: 0%, B.: 0%, L.: 17%, M.: 8%, Hb.: 12,6 g.%.
  • Eritrosedimentación: 1era. hora: 80mm. , T.G.P.: 6 U.I./L. , T.G.P.: 8 U.I./L.

17-08-95: Evolución favorable. Afebril.  

18-08-85: Evolución favorable. Afebril.  

19-08-85: Ante la ligera persistencia de los dolores torácicos, se decide investigar la probable etiología y se realiza una radiografía de tórax en decúbito lateral, cuyo informe es el siguiente:  
Tórax penetrado: Cardiomegalia global. No se observa líquido libre dentro de la cavidad pleural. Acentuación del intersticio de base derecha (¿Bronquial crónico?). No se observan lesiones focales parenquimatosas activas.

Significa que en tres días a partir del medicamento homeopático el cuadro pleuropulmonar curó pero había algo que todavía persistía (el dolor).

21-08-85: Se solicita un ecocardiograma que informa lo siguiente: 
Signos de disfunción regional ventricular izquierda, con aneurisma anteroseptoapical, sin trombos visibles, con aumento de volúmenes cavitarios. Signos de hipertrofia de tipo simétrica (concéntrica) del ventrículo izquierdo (¿Antecedentes hipertensivos?). Signos de engrosamiento pericárdico parietal posterior y de derrame pericárdico global moderado sin signos de taponamiento. Deberá controlarse evolutivamente para determinar si es crónico.
 

Con estos resultados, no quedaba duda que la pericarditis explicaba los dolores del tórax y por lo tanto el medicamento "debería" cubrir esa afección.
Mercurius no figura en el repertorio en pericarditis (Inflamación del pericardio, 542-2) ni en derrame pericárdico (hidropesía del pericardio , 541-2), pero esto no era una pericarditis aislada, sino una poliserositis (pleura y pericardio + congestión) que figura en inflamación de las serosas (poliserositis), en generalidades (842-2), donde está Mercurius con dos puntos. Por ello me quedé tranquilo, aseverando mi diagnóstico medicamentoso y continué con Merc. 30, 10 glóbulos, 4 veces por día.

Agregaré que en Boericke figura Merc. (2 ptos.) en pericarditis aguda.
 

22-08-85: Buena evolución. Afebril. Dolores torácicos mínimos. Sin tos. Fijación de complemento para Mycoplasma pneumoniae: Negativo. Continúa igual medicación.  

24-08-85: Buen estado general. Examen de orina S/P. Eritrosedimentación: 1era. hora: 80 mm. Hemograma: G.R.: 4.300.000 ; G.B.: 15.000 Continúa igual medicación.  

10-09-85: Paciente asintomático. Se decide realizar tomografía computada de tórax para evaluar al paciente. El informe es el siguiente: 
Aumento de tamaño de la silueta cardíaca y del calibre de los grandes vasos lo que resulta el ensanchamiento del mediastino.
No se observa patología agregada. No hay evidencia de lesiones pulmonares.
 

Conclusión:
Ensanchamiento mediastinal de causa vascular.





Este informe nos lleva a concluir que persisten las lesiones del estado crónico, el cual ya se observaba antes del episodio agudo actual, y la buena evolución del estado patológico agudo.

Continúa igual medicación.  

11-09-85: Asintomático.

  • G.R.: 4.600.000 ;
  • G.B.: 9.000 ; Hb.: 14 g.% ;
  • Hto.: 42% ;
  • N.S.: 62% ; E.: 1% ; B.: 0% ; L.: 33% ; M.: 7%.
  • Eritrosedimentación: 1era. hora: 41 mm.

Igual medicación.  

23-09-85: Asintomático. Igual medicación.  

27-09-85: Asintomático. A.S.T.O.: 125 U.T. Test de Látex para artritis reumatoidea: Negativo. Proteína C. reactiva: Negativa. Hemograma: G.R.: 4.500.000 ; Hb.: 12,9 g.% ; G.B.: 6.500 ; N.S.: 66 ; E.: 1% ; B.: 0% ; L.: 27% ; M.: 6%. Eritrosedimentación: 1era. hora: 24 mm. Continúa igual medicación.  

02-10-85: Paciente asintomático. Se solicita ecocardiograma para evaluar la evolución del derrame pericárdico.

Ecocardiograma: Signos de disfunción regional anteroseptoapical del ventrículo izquierdo con volúmenes cavitarios aumentados. No se observan trombos. El derrame pericárdico ha disminuido y solo persiste en grado leve en la región posterior, globalmente ambos estudios son semejantes, en relación al efectuado el 21-08-85. (CRONICO) .
El paciente permaneció asintomático y continuó con la medicación una semana más. Fue controlado durante un año, manteniendo buen estado de salud.

El medicamento constitucional resultó ser Calcárea Carbónica, el que junto a algunas dosis de Tuberculina Denys u otra, mantuvo al paciente en buen equilibrio psicofísico.
Haré mención a la importancia del diagnóstico nosológico, no solamente como pronóstico y conocimiento médico sino como orientación terapéutica y control de evolución del tratamiento. Digo como orientación terapéutica y no como diagnóstico terapéutico ya que en Homeopatía no debemos basar la prescripción en el diagnóstico nosológico, sino que debemos tener al diagnóstico nosológico (solamente en el agudo) como un dato más (importante) para llegar al diagnóstico de remedio.

El diagnóstico nosológico en el caso agudo, nos sirve en Homeopatía por el tropismo medicamentoso, demostrando a través de la experiencia, por haber curado las enfermedades por las cuales el medicamento tiene afinidad tisular y lesional.
"Nunca dé un medicamento agudo que no contenga la afección" (E. Anselmi, ilustre maestro homeópata argentino). En el agudo, el diagnóstico nosológico (enfermedad) y sus modalidades (el enfermo) deben ser considerados para hallar el remedio. "Se debe buscar un remedio que esté relacionado al paciente y al cambio estructural y anatómico que presente, esto no significa prescribir por la patología" (W. Kent).

Teniendo un esquema básico como el que presentamos, y ya tratado en el tema "Estrategia Terapéutica en las Enfermedades Agudas" (ver número 2 de 1993 de la revista Homeopatía), el Homeópata verá facilitado el camino para tratar el caso agudo, al cual muchos le temen por las inseguridades y ansiedad lógica que provoca en el terapeuta cuando se dificulta el diagnóstico de medicamento.

No me cansaré de repetir a mis alumnos la vital importancia del estudio semiológico del repertorio que consiste primero en conocer el significado exacto de todos los términos del mismo y segundo, como se "traduce" la terminología y síntomas clínicos del paciente al lenguaje del Repertorio.
"En el Repertorio está todo, solo que hay que saber como y donde buscarlo".


CONCLUSIONES:

1) La importancia del diagnóstico nosológico adaptado a la terminología miasmático sintomatológica repertorial.

2) La importancia de saber exactamente lo que significa cada rúbrica y cada término del repertorio, que es lo que se llama Semiología Homeopática.

3) El estudio profundo del capítulo Fiebre en los agudos febriles con sus significados ya que para mí constituye el 50% del diagnóstico medicamentoso.

4) El usar y no eliminar todos nuestros conocimientos anteriores sobre entidades anatomoclínicas ya que todos ellos una vez modalizados pueden aplicarse con la terminología miasmática repertorial correspondiente, al hallazgo del medicamento.

5) La presentación de un nuevo modelo de jerarquización, solamente adaptado a las enfermedades agudas o casos crónicos lesionales incurables.

6) El no considerar curado al enfermo solamente por la desaparición de los síntomas objetivos y subjetivos sino también por la corroboración de los exámenes complementarios de laboratorio que nos muestran alteraciones humorales que también son síntomas, comunes, pero síntomas al fin.

7) La moderna utilización de los sistemas de informática que redundará en ahorro de tiempo y mejores diagnósticos al poder tomar todos los síntomas y ver el remedio que cubre más y observar con claridad los que salen en 2do., 3er. o 4to. término que a veces resulta en el curativo del caso, sobre todo si es un Nosode los cuales casi nunca resultan en primer término.